
Durante miles de años, los humanos han estado jugando un papel cada vez más importante en la sociedad, pero ¿será que todas esas facultades les dan el mismo derecho a querer hacer lo que les plazca con el medio ambiente y su entorno?
Pues, para nadie es un secreto que, a través de la historia se han cortado uno tras otro, centenares y monumentales árboles para poder así que el hombre construya barcos, viviendas y hasta los use como combustible.
Así define, Juan Guillermo Mendoza, ingeniero agrícola de la Universidad Nacional http://www.unal.edu.co/, la palabra deforestación: “son todos los actos destructivos que se presentan a gran escala hacia los bosques, por la misma acción humana, y que, generalmente se emplean para otra utilización de la tierra”.
Aunque, hoy la deforestación es considerada un problema, antiguamente se pensaba que contribuía al desarrollo nacional. El capital forestal fue liquidado y reemplazado por otras formas de capital para generar alimentos, materias primas, energía o infraestructuras.
Esto fue lo que opinó Diego Gómez, estudiante de quinto semestre de antropología de la Universidad de Antioquia http://www.udea.edu.co/, “haber, lo que sucede es que como cualquier ser humano, lo que no nos afecta lo hacemos a un lado. Es decir, no tomamos partido o no nos apropiamos de los bosques –que tantos bienes nos facilitan- y, sencillamente optamos por dejarlos pasar desapercibidos, y si algún día los vimos, ahora ni nos acordamos…
Por tal motivo, es que miles de personas creen poder hacer lo que les plazca con los árboles; pues, no hay una autoridad que les reclame acerca del hecho".
Y, es que son tantos los actos de deforestación que atropellan cada día a los bosques nacionales que, según estadísticas de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) http://www.fao.org/, en el 2000, la cubierta forestal mundial alcanzaba una extensión de 3.870 millones de hectáreas, incluidos bosques naturales (95%) y plantaciones forestales (5%).
De igual modo, León Betancur Vélez, ingeniero forestal y propietario de un vivero en la ciudad de Medellín http://www.medellin.gov.co/, asume que, una de las causas principales de la deforestación es la tala excesiva, y que casi en todos los lugares donde se cortan árboles, hay casos donde gran cantidad son cortados al mismo tiempo, lo que hace casi imposible la restauración del bosque a su estado natural. Pero eso, aunque preocupante no es el mayor inconveniente, pues quizás, la mayor causa potencial de deforestación se encuentre en un futuro en el cambio climático; ya que si el efecto invernadero eleva la temperatura del planeta, los bosques no podrán seguir sobreviviendo en sus localidades presentes, y por consecuencia, algunos tendrán que subir las laderas montañosas o migrar hacia ambientes más frescos o húmedos.
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