AL SON DE CREMALLERA… vibró la rumba gay
Mi crónica social
Por: Karina Londoño Betancur
Hace no menos de unas siete u ocho semanas un amigo gay me propuso que asistiéramos a una discoteca homosexual para que me diera cuenta de lo bueno que es una rumba al mejor estilo homo.
Casi sin pensarlo, yo siempre le respondía que algún día, que quizá cuando terminara mi semestre porque tenía muchísimo estudio y trabajos; pero, la verdad es que era una simple excusa para salirme por la tangente y no aceptar su invitación, pues, me daba muchos nervios saber que yo siendo una persona straigth, fuera a un lugar donde hombres comparten sus secretos e “intimidades” con hombres, y a su vez las mujeres estuvieran bailando y coqueteando con otras personas de su mismo género.
Y, como si fuera poco, una estudiante de la Universidad de Antioquia http://www.udea.edu.co/, amiga de mi hermana, nos hizo la misma propuesta. Todo para que viviéramos un rato de diversión gay, pero, siendo todas obviamente straigth.
A raíz de estas invitaciones, se me fue metiendo el tema en la cabeza y opté por asistir a una discoteca gay de la ciudad de Medellín http://www.medellin.gov.co/. Primero, porque me causaba mucha curiosidad saber cómo se comportan, qué hacen, quiénes y cuántos asisten a este “submundo” personal; y segundo, porque decidí trabajar periodísticamente este tema que aparentemente se encuentra en auge.
Fue así, como el sábado 4 de noviembre del 2006, terminé accediendo a la propuesta de mi amigo y estuve en la Discoteca Cremallera http://www.guiacereza.com/cremallera/, una de las más importantes y reconocidas en el mundo homosexual, analizando qué tan cierto es que la farra gay es de gran trascendencia social.
A eso de las diez de la noche llegué al lugar ubicado en la carrera 47 # 55ª – 57 siendo esto, Sucre con la Avenida Oriental, y bajo una fachada de Iglesia Cristiana Cuadrangular, tuve que esperar como un cuarto de hora a que llegara el administrador y propietario de la disco para que me permitiese recrear periodísticamente el sitio, y por último pudiera comprobar lo bueno o malo que ofrece una rumba gay.
Afortunadamente, éste con un alto parecido físico al diseñador colombiano Alfredo Barraza, llegó en menos de lo que canta un gallo, sacó un minuto de su tiempo para escucharme y muy gentilmente puso a nuestra disposición Cremallera, sus empleados, y clientes.
Inclusive, ni siquiera nos cobró cover, y luego de una pequeña charla sobre el tema, afirmándome su también inclinación sexual hacia el género masculino, expresó lo siguiente: “desde el punto de vista político, en cuanto a reivindicaciones para las parejas del mismo género, y hace más de unos quince años, he tenido diferentes sitios gay en la ciudad de Medellín. Y es que, los grupos de minorías sexuales como cualquier otro grupo social, necesitan de sus propios espacios para desarrollarse, para interactuar, para socializar, y además, de frente a la sociedad… eso es mucho más sano.
Pues, cuando un individuo a nivel social deja de ser un individuo clandestino, es un ser absolutamente social”. Humberto Tobón Layos, psicólogo graduado de la Universidad de Antioquia y propietario de la Discoteca Gay Cremallera. (Escuchar audio)
Íbamos ingresando al lugar y a manera personal, me sentía obviamente que no estaba en mi mundo, que era algo alocado y extravagante lo que hacía, pero que de igual forma, era un asunto importante el que allí iba a enfrentar.
Y no es para menos, por “leyendas urbanas” que nunca faltan en nuestra sociedad, iba más precavida que nunca sobre la gente homosexual, en especial sobre las mujeres, pues, a mis oídos un día llegó el rumor de que si una “vieja” lesbia se siente atraída hacia otra mujer y ésta no le presta ni cinco de atención, muy tranquilamente le van desfigurando la cara con una navaja o cuchilla…
Pero, favorablemente esa no fue nuestra situación, y aunque mi tensión iba incrementando a medida que pasábamos por entre las personas, que nos miraban extrañadas o como queriendo decir, ustedes son primera vez que las vemos por acá, nada extraño nos sucedió.
Eso es precisamente lo que opina Alias “Terremoto” comunicador social de la Universidad Pontificia Bolivariana http://www.upb.edu.co/, “la rumba gay tiene un fenómeno muy chistoso, que me parece un fenómeno comunicacional también porque es una interacción entre la gente straigth y la gente gay, porque la gente nadie se mete con nadie. Todo el mundo está en su cuento y bienvenido si viniste aquí a la rumba gay, no te metás con nosotros y ya.
Hay sus excepciones a la regla, pero también es un asunto de convivencias, de solidaridad y de cuestiones urbanas”. (Escuchar audio)
A medida que transcurrían los minutos y la discoteca se iba llenando de personajes únicos, mi temor se iba disolviendo como un hielo cuando está sumergido en líquido durante algún tiempo; entonces, comprendí que aquello no es otra cosa que un estilo de vida común y corriente para estas personas que encontraron su identidad o simplemente su felicidad al lado de un individuo de su mismo género, sea masculino o femenino.
Es más, me relajé de tal forma que, empecé a sentirme como otro elemento más de la farra, eso sí, sin dejar de lado mi condición de straigth.
Y, aunque, no puedo negar que el ver a dos hombres y dos mujeres bailando amacizados una salsa romántica, tomándose de las manos, mirándose fijamente a los ojos, hablándose sensualmente al oído, cogiéndose por la cintura desde la espalda, y dándose un beso, no es algo que pueda ser visto tan natural ni fácilmente, y menos en un mundo como éste que está dizque sometido a la no proliferación de escándalos de este tamaño.
Sin embargo, todo lo que observaba frente a mí, hace parte lo quieran o no, de una cultura existente desde hace tiempos en la sociedad, pero que por miedo o temor a ser rechazados por los mismos grupos sociales, no se habían decidido como hoy en día, a hacerlo público y menos de una manera tan global.
Y es precisamente, un espacio como Cremallera el que hace posible que personas gay puedan expresar sus sentimientos libremente, sin ataduras, ni habladurías.
O por lo menos, así lo percibí yo aquel día, pues a través de la diferente música cross over que allí pone el DJ, como trance, reggaetton, salsa, vallenato, pop, rock, merengue, etc. y que a propósito es mil veces mejor que la que ponen en discotecas straigth; lo crean o no, la gente se va desinhibiendo poco a poco, y las apariencias que muchos individuos tienen que aparentar durante la semana porque aún no se deciden a “salir del closet” ante el resto de la comunidad, pasan a un segundo plano durante la farra.
Así lo indicó Juan Armando Sandoval, diseñador de modas “uno en la semana trabaja mucho y tiene que guardar muchas apariencias, en cambio en la farra como que se desinhibe de todo eso, pues es uno mismo y como está compartiendo con personas del mismo sentir, es algo súper especial.
Además, lo bueno es que se conoce gente, de pronto no la conocerán pa’ irse pa’ la cama o para hacer otras cosas, pero en mi persona, me gusta conocer gente, reírme, pasar chévere, me gusta tener una pareja estable, no la tengo en este momento, pero tampoco la estoy buscando si no que si llega, llega. Pero uno de los objetivos cuando uno viene a un lugar de éstos, es que lo miren y uno también mirar.
Aunque, también cabe decir que este mundo es muy hijueputa muchas veces...” . (Escuchar audio)
Y es que, al igual que Juan Armando, hay miles de personas homosexuales que comparten estos pensamientos y que afortunada o infortunadamente, sólo pueden ser expresados de manera plena, consciente y libre, en sitios gay autorizados y de mayor reconocimiento a nivel local como lo son: Plumas o Feathers http://www.discotecaplumas.com/, ubicada en la Carrera 50 # 51 - 14, diagonal a Jardines Montesacro, Teléfono: 277 1239; Splash Discoteca http://www.guiacereza.com/splash/, ubicada en la Calle 27 # 43f - 67, Barrio Colombia, Celular: 313 783 7949; La Cantina De Javi http://www.guiacereza.com/cantinadejavi/, ubicada en la Calle 58 # 47 - 18, Avenida Oriental con Sucre, Teléfono: 284 5370; San Marcos Bar-Disco http://www.guiacereza.com/sanmarcos/, ubicada en la Calle 34 # 66b - 53 Barrio Conquistadores, Teléfono: 265 3666; y por supuesto, Cremallera Discoteca http://www.guiacereza.com/cremallera/, ubicada en la Carrera 47 # 55ª - 57 Piso 2, Sucre con la Avenida Oriental, Teléfono: 513 3248.
Además, como dicen por ahí, cada loco con su tema; pues si seres humanos de carne y hueso son juzgados porque sencillamente decidieron fijar o centrar su mirada y sentimientos en una persona de su mismo sexo allá ellos, son “libres” de hacer lo que les plazca. O es que acaso, ¿no todos tenemos los mismos derechos?, pues que yo sepa, a la mayoría de las mujeres que hoy en día se endeudan hasta los tuétanos por operarse alguna parte de su cuerpo simplemente por vanidad, no las contradicen ni las irrespetan en nada. Entonces…
…cada quien es libre de escoger su propio destino.
Destino que elegí también yo, al asistir a Cremallera y no a otra discoteca, pero que de una u otra manera me dejó contenta, satisfecha y hasta sorprendida; pues, a ciencia cierta nunca llegué a esperar que personas de ambiente, gay, homosexuales, que tiran para el otro bando, locas, maricas, dañados, cacorros – o como se les quiera llamar-, sean tan respetuosos, animados y efusivos.
Definitivamente, son dignos de llevar sobre sus espaldas el sello de: “libertad de expresión, cultura y sexo”.
Así, el concepto que tenía sobre lo que acontece en el mundo homosexual dio para mí, un vuelco de trescientos sesenta grados; todo gracias a la salida del sábado 4 de noviembre de 2006, donde pude comprobar en un pequeño lapso de dos horas con cuarenta minutos, pues, estuve disfrutando de la rumba gay desde las diez de la noche hasta las doce y cuarenta de la madrugada que, en primer lugar, los gay son tan íntegros o más que los heterosexuales; y en segundo lugar, que tal como me lo habían dicho, las farras homosexuales dejan muchísimo que desear frente a las farras straigth…
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